Más que música

Escrito el 09/11/2020
Mente Nueva


Cuando piensas en la alabanza, ¿qué es lo primero que viene a tu mente?

Quizá te venga la imagen de personas con las manos levantadas en una iglesia, mientras cantan dirigidos por un grupo de músicos. Puede ser, tal vez, que lo que te evoque sea la imagen de una guitarra tocada suavemente en un momento de oración, o la de un estadio lleno en un concierto cristiano. 

Todos tenemos diferentes conceptos en relación a lo que es la alabanza, pero hay algo que es clave: es mucho más que música. La alabanza es más que las canciones que cantamos los domingos en la iglesia, o los videos que escuchamos en YouTube. Es un estilo de vida, a través del cual nuestro ser se conecta más profundamente con Dios. 

La Biblia lo expresa de esta manera: “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él [Jesús], sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre” (Hebreos 13:15). Fíjate en lo que dice este pasaje:

Ofrece a Dios: Es algo que podemos ofrecer, que podemos dar a Dios
Siempre: En cada momento, en cualquier situación
Sacrificio de alabanza: Es un sacrificio, una ofrenda agradable a Dios
Fruto de labios: Es algo que brota desde nuestro corazón, y que expresamos de forma audible
Que confiesan Su Nombre: Que declaran el poder y las obras de Dios en nuestra vida. 
Querido(a) amigo(a), ¡has sido creado(a) para adorar a Dios, para alabar Su Nombre! A lo largo de esta semana vamos a profundizar más en este tema, y voy a compartir contigo 7 claves que te ayudarán a alabar a Dios de una manera más profunda. ¿Estás listo(a)?

“Señor, gracias por todo lo que haces en nuestras vidas. Queremos alabarte de lo más profundo de nuestro corazón, y que nuestros labios declaren siempre tus bondades para nuestra vida. ¡Gracias por todo! ¡Que Tu Nombre sea por siempre levantado! En el Nombre de Jesús. ¡Amén!”

¡Eres un Milagro!