¡Qué Hambre!

Escrito el 16/11/2020
Mente Nueva


¿Tienes hambre? No sé en qué momento del día estarás leyendo este mensaje, pero hay bastantes probabilidades de que ahora mismo tengas hambre. 

Quizá, incluso, el hecho mismo de que te haya preguntado está haciendo que tu estómago haya empezado a rugir, pidiendo por un poco de comida (sobre todo al ver la imagen de este mensaje =) Como seres humanos, tenemos una tendencia natural a experimentar hambre y sed. De hecho, ambas son una reacción fisiológica, un instinto de supervivencia mediante el cual nuestro cuerpo nos avisa de que necesitamos buscar alimento y bebida, para así reponer nutrientes. Si ignoramos ese aviso durante demasiado tiempo, podemos llegar incluso a morir. 

A nivel espiritual pasa algo similar. El hambre por Dios y por Su Reino es una reacción que tiene lugar en lo más profundo de nuestro ser, y que nos lleva a buscarle. El Salmista, de hecho, lo expresaba así: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?” (Salmo 42:2). Es muy interesante cómo el autor del Salmo se pregunta a sí mismo: ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? Es una buena pregunta. ¿A qué estaba esperando?

Querido(a) amigo(a), ¡no dejes que tu alma pase hambre! No tienes que esperar, hoy mismo puedes venir ante Dios y saciarte de Su Presencia. 

A lo largo de esta semana, voy a compartir contigo 7 claves que te ayudarán a sentirte cada vez más hambriento por Dios, y consejos para saciar tu sed de Él. ¿Estás listo(a)?

“Señor, quiero tener cada vez más y más hambre de Ti. Quiero que seas el centro de mi vida, y que el deseo de estar contigo sea tan grande, que sienta que no puedo vivir separado de Ti. Ayúdame a presentarme cada día delante de Ti, y a saciarme con Tu amor y con Tu Presencia. En el Nombre de Jesús. ¡Amén!”

Dios te está esperando en este día. 

¡Eres un Milagro!